jueves, 18 de mayo de 2017

Grises

A veces las palabras dichas al aire son solo eso,

a veces la voz va por delante de los sentimientos y esos estúpidos nervios cobran liderazgo sin darte tiempo a reaccionar.

Yo escribo,  que no implica que sea escritor,

escribo para que se me oiga,

para darle algo de sentido a este mundo en el que parece que las palabras han dejado de tener significado,  han dejado de tener valor.

Escribo para demostrar que no todo lo escrito es escritura,

que  todo lo que rima no es poesía,

que la verdad plena no existe al igual que no existe el blanco y negro en una vida que es más compleja que eso.

Escribo para a susurrar a gritos,

para que no se me haga caso y poder decir que lo dije,

para que no se me entienda y se me conozca al cien por cien,

las personas,  al igual que la vida,  son contradicción y puro cambio.

Escribo al amor que creemos que esta pero no,

al que creemos que no está y florece sin previo aviso.

Soy amor y odio,  cariño y resentimiento,

bondad y rencor…

Soy una mala leche contenida en alguien que se preocupa,

soy listo y pánfilo a la vez,  un pesimista con el vaso medio lleno dispuesto a tirarlo contra el suelo para recoger otro recién servido.

No soy escritor aunque escribo,

cantante aunque berreo,

soy yo mismo,

ser humano difícil de  catalogar,

que cae bien y cae mal,

al igual que el resto que son como yo.

Que la recuerde quien la tenga que recordar.

domingo, 14 de mayo de 2017

Rodeado de agua

Perdido desde el colegio

siempre me han exigido lo que no tengo.

Quiero libertad, esto es un juego,

en el que para ganar tienes que perder,

vivir para trabajar, trabajar por dinero.

Me tiro al mar queriendo llegar al otro lado,

ese continente virgen aun no sitiado,

donde los bosques y las montañas no son fronteras,

nadie es propietario de tierras en las que cada cual deja a su paso,

un rastro de sí mismo, la libertad de quien fue esclavo.

Donde correr desnudo sin ser un extraño,

donde las leyes quedaron para los humanos

y los pecados para quien no sabe vivir,

que se preocupen los santos.

miércoles, 3 de mayo de 2017

90%


AVISO - esta es una opinión totalmente personal, creo completamente en ella pero no por ello tengo que  dejar de respetar las opiniones contrarias.


La democracia es la forma más justa de política, no tengo duda, pero cuando el 90 % de la población es gilipollas (que se sienta ofendido el que se lo merezca)  está claro que no es una forma que funcione.

El mundo se empezó a ir a la mierda desde el primer momento en el que alguien se puso por encima de alguien.

La política es el problema pero hemos pasado a depender de ella.

Soy hombre blanco hetero de mediana edad y por ello se me tacha de machista a la primera de cambio y achantan a esta situación mis logros en la vida,  siendo mi esfuerzo algo secundario. Por el simple hecho de nacer como he nacido ya se presupone que mi vida ha sido más fácil.

Soy antisocial por la única razón de no ser falso,  si me da igual la vida de alguien no veo la razón de preguntar por él, somos animal social y por no encontrarnos solos vivimos continuamente en el papel de buena persona, desinteresado y perfecto, somos egoístas.

La sangre para mí solo es eso, sangre, yo elijo a mi familia, yo decido quien es y quien no, yo decido a quien quiero en mi vida, por quien preocuparme, a quien poner por encima de mí mismo, el resto simplemente es gente cercana que se cree con derechos a criticar.

Soy paleto por no ver el sentido a la educación, una serie de normas creadas por alguien que seguro que estaba dentro de ese 90%, me da exactamente igual si el tenedor se coge con la derecha o con la izquierda, el poner o no los codos sobre la mesa o cualquier mierda sin más razón que la del aparentar.

Soy un maleducado por no respetar ciegamente a mis mayores me respeten ellos a mi o no, creo que el “usted” no debería usarse tan a la ligera como se usa. Todo aquel que exija ser llamado de usted para mí no es más que un egocéntrico que no tiene más valor que las piedras que piso, sea quien sea.

Soy ciudadano del mundo, el patriotismo para quien se crea diferente al resto, las fronteras son líneas imaginarias, propiedades auto adjudicadas, los nacionalismos, de nuevo, estupideces creadas por el hombre,  las guerras no son más que luchas entre hermanos que afectan a todos menos a los causantes, no me siento español más que por el hecho de que he nacido ahí, no voy a opinar sobre la casa real ni sobre los partidos políticos que existen ahora mismo, ahí el 90 se convierte en un 99%, alguno habrá que se libre, no debo generalizar.

Las injusticias de la vida no son más que culpa del hombre, de ese 90% que se cree dueño de todo, el mundo lleva yéndose a pique desde el primer momento en el que alguien se puso por encima de otro, ahora ya es tarde para solucionarlo, vive, disfruta, lucha por lo que crees tú y no por lo que te digan, se individual, se sincero, ponte a ti por delante y respeta al resto sabiendo que tienen tu mismo valor, aunque eso también podría ser discutible.

martes, 2 de mayo de 2017

Sinsentido 11


Odio los días de nostalgia y recuerdo,

de realidad en la mochila como una carga de la que uno no puede desprenderse,

de paseos de invierno en una ciudad vacía recogida por el viento.

Odio ese sentimiento de soledad irreal que aparece con el tiempo,

la necesidad de socializar sin saciar en días de trabajo sin aliento,

la necesidad de respirar aire fresco para no agobiarse,  seguir cuerdo.

Salgo a correr sin más intención que la de cansarme,

estar yo conmigo mismo mantenerme despierto,

dar la importancia que tienen mis preocupaciones limpiar mi cerebro,

machacar el cuerpo hasta agotarse no dar margen a los sentimientos.

Ver el mar, el sol, el horizonte, el cielo,

no dar tiempo a echar de menos ser feliz con lo que tengo.

martes, 25 de abril de 2017

Sinsentido 10


Si hay algo que nos une a la mayoría de personas son los pudieron ser pero no han sido, los qué hubiera pasado si… los que pasó para que todo cambiara.

Y es que nuestra vida es un conjunto de “y sis” y un único es, dejándonos con la eterna duda del qué hubiera pasado…


La debí haber besado,
o no, no lo sé.
Debí haber estudiado,
haber bebido menos esa vez.
No tenía que haber comido tanto,
ese postre sobraba lo tuve que ver.
A ese gilipollas no haber contestado,
o quizás estado antes contra él.
No sabemos qué hubiera pasado,
eso no se puede saber
si ella era la elegida o una de paso,
si yo un niñato por aprender,
¿Si me hubiera atrevido hubiera ocurrido algo?
¿Perdí lo que no tenía que perder?
Más oportunidades haber aprovechado
o no haber viajado tanto
soy lo que soy gracias a mis decisiones
es lo único que sé.
Menos qué hubiera pasado
y más no me arrepentí de nada
Y volver a beber
Volver a comer, aprender, conocer y perder,
Y asumir que eso significa respirar

¿Debí haber acabado este escrito rimando? 

sábado, 22 de abril de 2017

Ella


      Ella tan independiente como siempre, cabrona en ocasiones, justa cuando le apetece, buena en general.

Difícil de conquistar, nadie la controla y por eso merece la pena, te sorprende cuando menos te lo esperas, te prueba para demostrar que eres digno de ella.

No se deja persuadir, es ingrata y grata a la vez, exigente y dulce, bella y aterradora, con manga ancha y delicada, fácil de dañar...

Libre para hacer lo que quiera al margen de lo que tú quieras.

Se apunta a todo, si la sigues te llevara a sitios sorprendentes, si no la perderás para siempre.

Su nombre es vida, no es tuya, no es de nadie, no la controlas, solo tienes que aceptar las oportunidades que te ofrece, cuidarla y dejar que te sorprenda, nunca desconfíes de ella.

Siempre estará contigo mientras le dejes estar.

miércoles, 19 de abril de 2017

Ataraxia



Cierro los ojos y escucho la música,

siento el viento en mi cuerpo, el aire en mis pulmones…

me paro y entonces me muevo, agito los brazos para calentarlos, desentumecerlos, salto sobre mis talones, muevo la cabeza de lado a lado.

El mundo ha desaparecido,

los problemas ya no existen,

siento un momento de felicidad.

Giro sobre mí mismo,

bailo sin saber bailar importándome cero lo que piense la gente de mi al pasar.

Lanzo las pelotas al aire y me hago uno con la gravedad, con el ritmo de la música, siento cada golpe, cada nota.

Recojo las pelotas al son de la melodía y las devuelvo al aire donde pertenecen,

mis movimientos van acordes a ella y a los malabares que son mi vida.

Giro, hago muecas, salto, me encojo, me doblo, soy yo mismo, el resto da igual.

Se me cae una pelota y me agacho, no importa, solo disfruto.

Nada tiene más valor que ese momento de lucha contra la gravedad, de lucha por intentar hacer lo imposible, que el disfrutar de la música, aquello que hace que los humanos valgamos la pena, poder llegar a los sentimientos de las personas, controlar cada musculo, evitar darle importancia a las miradas que no la tienen, solo me dejo llevar y mis malabares me acompañan formado parte de mis extremidades.

Un momento de respiro entre tanta realidad, unos segundos de ser verdaderamente feliz.

La vida en ese instante tiene el valor que se merece.

La música para, dejo caer las pelotas, abro los ojos.